Solo entre 2003 y 2005 los pescadores canadienses cazaron al menos 1 millón de focas arpa (Phoca Groenlandica) para conseguir su piel. Algo mas de 1/6 parte de la población total en la costa atlántica canadiense.

Acabar con la comercialización de la piel de las focas es uno de los objetivos que nos marcamos en Equanimal.

Según la regulación de mamíferos marinos del departamento de justicia de Canadá los utensilios reglamentarios para cazar focas son:

  • Un palo de entre 60cm y 1m de largo y entre 5 y 7 cms. de diámetro.
  • Un hakapik o pico para hacer agujeros en el hielo cuyo gancho metálico  llegue hasta los 14 cm.
  • Rifles
  • Pistolas

¿Cuál es el verdadero precio de la piel de las focas? Para las personas que formamos Equánimal la vida de las focas vale más que cualquier abrigo.

La muerte de las focas

Las focas cazadas son esencialmente los bebés de hasta 3 semanas de edad ya que después mudan el pelo blanco por otro de color. Cada año, puntualmente, la matanza se repite en Terranova (Canadá).

La manera habitual de matar a las focas bebe es darle golpes en la cabeza hasta aplastarles el cráneo. Los cazadores están obligados por ley a verificar la muerte de las focas antes de arrancarles la piel, pero es habitual que para conseguir la piel de las focas con mayor facilidad se les arranque mientras aún están vivas.

Conociendo a las víctimas

Existen 19 tipos de focas diferentes que se encuentran en todos los mares del mundo. Aunque se mata a muchas de ellas, la piel de las focas más utilizada es la de la foca arpa, también llamada foca groenlandesa.

La foca arpa vive en el Océano Atlántico Norte y en el Océano Glacial Ártico. Algunas llegan a pesar 130 kilos de peso una vez adultas y pueden llegar a vivir más de 35 años. Al vivir en climas extremadamente fríos, la piel de las focas es gruesa, bajo ella almacenan capas de grasa. Son consumadas expertas en nadar. Pueden estar hasta 15 minutos bajo el agua y alcanzar una profundidad buceando de hasta 275 metros de profundidad.

Las focas arpa bebé pesan unos 10 kilos al nacer, y su pelaje es blanco para ocultarlas de posibles predadores. Es la piel de las focas bebés la que se comercializa.